RECOPILACIÓN DE POEMAS

 

RECORDANDO A MI MADRE

Madre,
muchas veces entre el insomnio de mi poesía
te canté ilusionado.
Cuántas veces viejita,
te besé en la mejilla sonrosada
y acaricié tu rostro de princesa?

Muchas veces.

Cómo recuerdo entonces
las frescas alboradas,
los cálidos atardeceres
y la lluvia que a veces
sobre el hogar caía.
Los consejos de sabia,
las caricias angelicales de madre
y tus desvelos cuando me hallaba lejos.
Tu sufrimiento cuando la enfermedad
comenzó a consumir tu humanidad,
esa preciosa vida
que jamás debiste perder.

Cómo recuerdo tantas cosas!
las fiestas de la madre en la escuela.
En la casita donde tú siempre arreglaste
para que fuera un nidito de amor.

El último festivo en la parcela.
El último desayuno campesino.
El último día que te vi salir de la casa de campo
para nunca volver.
El bocado que siempre me guardabas
en la casa del pueblo.
Tu último consejo aquella tarde
cuando la muerte comenzaba
a ganar la batalla.
Tu última mirada, madre linda,
en el postrer adiós.
La violenta batalla
que inconsciente libraste a mi lado,
siempre a mi lado,
en la fría sala de la clínica.
Tus manitas cansadas
brindándome el último calor,
la última caricia,
antes de perderte para siempre.
El último beso,
cuando inerte desató mis manos
y mis labios sellaron para siempre
los desteñidos pétalos de tus ojos.
El último destello sonrosado
de tus labios sonrientes.
El último toque de tu divino aliento,
rompiendo la esperanza de no perderte.
Tu última morad,
mi última ilusión,
mi última esperanza.
El tiempo ya ha pasado.
Muy pocas veces he ido a visitarte.
No puedo hacerlo.
Me duele tenerte en esa soledad
tan agobiante.
Prefiero vivir con tu recuerdo
y besarte en mis sueños
como tantas veces lo he hecho
cuando vienes en la bruma nocturna a visitarme.

Te dejo mi “Hasta luego”,
siempre estarás conmigo en el recuerdo
y entre mi corazón irá por siempre.

Hasta luego mamita,
Mi dulce madrecita,
Mi amiga más fiel,
Mi eterna confidente.

 

A MI VEREDA

“Qué bello es recorrer los caminos queridos, hallar las viejas huellas y gozar el presente”

Vereda cariñosa, de ensueño y de ilusiones
que con sus verdes galas
mi cuna acarició,
quisiera ver de nuevo
florecer su horizonte,
dormirme y despertarme
al son de su trinar.
Sentirme como antaño
entre sus frescas hierbas
y acariciar sonriente
a mis juguetes viejos,
llamarlos por sus nombres
raros e imaginarios
y aspirar el olor
a tierra y azahares,
a cafetal florido,
a rocería y molienda.
Viajar en los barquitos
que en danzar cristalino,
sobre sus fríos arroyos
muchas veces eché,
al lado de mis viejos,
hermanos y maestros,
y sentir en el alma
la caricia y los besos
que mi madre querida
muchas veces me dio.
Volver a recorrer
como antes sus caminos
y empuñar sudoroso la pala y el machete,
sentir la brusca espina
de sus cañaduzales,
respirar el fresco aire
que desde Puerta Grande
dilata los pulmones
de sus floridos valles
y mece los guaduales,
sus juncos y sus sueños.

Vereda de mis padres,
de Dios y mis abuelos,
donde las noches claras
ven recorrer su paz
y escuchan las leyendas
de behatos y mohanes,
contando las estrellas
bajo la luna llena,
que quisiera bajarse
a dormitar serena,
envuelta en villancicos,
pues siempre es navidad.

Y mientras mi recuerdo
recorre palmo a palmo
su agreste e imponente
relieve escultural,
quiero sembrar de besos
su campo y su hidalguía,
donde reposan fieles
las huellas de un pasado
y florece en los labios
para Dios la oración.

 

TENGO QUE IMAGINAR

Tengo que imaginar
Mil formas para poder amarte.
Inventar un catálogo
De pasión sin medida,
Un cielo arrebolado
Que envidie tus ojos y tu pelo.

Tengo que imaginar
Un sol de fantasía
Que nos queme a los dos.
Que de cada alborada
Nos depare una historia,
Que de cada suspiro
Nos traslade a la gloria
Para que en nuestras almas
Con estos corazones
No sean sino una llama
Que nos consuma ansiosa
Contemplando la luna
De un amor sin medida.

Tengo que imaginar
La forma de tenerte
Conmigo a cada instante,
Sin que mi sentimiento
No sea más que quimera.
Imaginar la entrega,
La tuya con la mía,
En un acto solemne
De amante compañera.
Hasta que la mañana
Nos sorprenda en silencio
Sin sospechar siquiera
La ninfa soberana
Que nos llevó en la noche
A cultivar la vida.

Tengo que imaginarte
Toda... toda...

 

NOSTALGIA
EMILCE
NIÑA Y MUJER
MAESTRO
RECORDANDO A MI MADRE
A MI VEREDA
TENGO QUE IMAGINAR
NO DIGAS NADA
BÚSQUEDA
AMARTE
OLVIDO
ASÍ ERES MI NIÑO
CANTO A LA PAZ
RECORRIENDO TU CUERPO
EN UNA BURBUJA DE JABÓN
TRISTEZA INFANTIL
ERES DIFERENTE
NO ESTABAS
EN UNA HOJA DE FIQUE
SI SUPIERAS
EN SUEÑOS
NUNCA ESTAMOS
SOLEDAD
MADRECITA
TE ESTUVE RECORDANDO
UN REGALO
SABES UNA COSA?
ESTUVE MIRANDO DESPERTAR LA MAÑANA
DE LA TRAICIÓN AL AMOR
A SOLAS
DE PASO POR MI ALDEA
A MI PADRE
HAY UN SENDERO
ME PEDISTE UN POEMA
QUÉ IRONÍA
DESPEDIDA
DORIS
NO LLEGASTE
NIDIA MARÍA
AÑORANZA
NO HAY UNA FLOR
FELIZ CUMPLEAÑOS