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RECOPILACIÓN DE POEMAS
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RECORRIENDO TU CUERPO
Me quiero beber tu aliento,
quiero hacerte una leyenda,
deseo seguir tu senda,
ser la antorcha de tus rizos,
quiero morder tu sonrisa,
fundirme con tu silencio,
ser la oración en tus labios,
el deseo y la esperanza,
y luego de acariciarte
ser el calor de tu entrega.
Y después, entre tu sangre
recorrer en una fiesta,
cada rincón de ese cuerpo,
hasta descubrirte el alma,
y hacer en tu corazón
una ronda con estrellas,
para quedarme y allí
ser el calor de tu entrega.
EN UNA BURBUJA DE JABÓN
En una burbuja de jabón
te vi pasar ayer.
Eras como una pequeña diosa
en ese globo mágico
con aroma primaveral.
En medio del multicolor encanto
de tu nave viajera,
miles de globos
a tu lado atentos
te escoltaban,
en medio de una danza lírica
impulsada por el viento.
Con la rosa del viento
entre tus manos
y un juego de jardines a tu lado,
parecías de fiesta,
y tu sonrisa era reflejo eterno de felicidad.
En una burbuja de jabón
te vi volar ayer,
antes de que mi pensamiento
rompiera tu nave mágica
para traerte en sueños
al jardín sin igual
de este corazón
que por ti sufre.
TRISTEZA INFANTIL
Hoy no quiere jugar,
está triste y no come.
La Pantera Rosa
no lo hizo reír
y Pica Piedra le rogó
que lo acompañara
a su casa de roca en la montaña,
pero no quiso ir.
Escondió sus juguetes
y encerró en un mundo de fantasmas
a Condorito y al Patito Donald
y aunque el Tío Rico le sonrió
dejó brotar sus lágrimas
y con ellas mojó a Caperucita
y ahogó su sonrisa.
No atendió a Simón el Bobito,
no visitó la escuela
ni escuchó a su maestro;
no preparó lecciones,
ni tareas, ni ronditas,
sino con la tristeza
prisionera en sus manos,
se fue a regar la tumba
donde está su papito.
ERES DIFERENTE
Eres diferente, mujer,
eres como un firmamento
que coquetea desnudo
en el cenit lejano.
Sí, eres así, transparente,
sin secretos, sin egoísmo,
eres así.
Eres diferente, distinta,
como un pensamiento de amor
en medio de la guerra,
invitando a jugar
con el albor sonriente
de una aurora en primavera.
Eres, pequeña,
infinita como el pensamiento
que se durmió buscando,
la última flor del universo.
Eres así...
NO ESTABAS
Te busqué en la ignota vereda
de mis sueños,
en la lejana ilusión,
en la alborada de una utopía.
Te busqué en el piélago infinito,
en la tarde cansada
en la noche lluviosa y dormida,
en la mañana despierta,
en el resplandor ígneo
del medio día.
Te busqué en la nube viajera
que dibujó tu nombre
sin querer, una tarde;
en la tormenta que recorrió
violenta los cerros y la playa;
Te busqué en el todo
en un rito de amor y de esperanza,
y cuando estuve a punto
de enterrar mi sueño,
volví a buscarte
y te encontré en la nada.
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